Sofía se quedó mirando fijamente la botella de agua sobre la mesa de noche, con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. El mensaje de texto seguía brillando en la pantalla de su teléfono. Cada palabra parecía una sentencia de muerte. Si lo que decía ese texto era real, si Doña Leonor de verdad había cambiado el testamento a favor de su bebé, Joel no se iba a detener ante nada.
Miró de reojo la botella. Recordó los sutiles mareos que había sentido días atrás en la oficina después de toma