—Disfruten de la fiesta y siéntanse como en su casa. Tenemos preparadas un montón de sorpresas para todos. —Nos guiño un ojo y volvió a su anterior charla. Alexey me tomó de la mano, guiándome entre el tumulto de personas.
Sería fácil perderse, ¿cómo alguien podía conocer a tanta gente? En esta casa ya no cabía ni un alma. Era todavía muy temprano, pero ya había unos cuantos borrachos o al menos pasados de copa. Hice una mueca de asco al notarlo. Que falta de autocontrol.
Alexey le quito dos co