Conocía Alexey Volkov y a toda su familia desde niña y la última vez que lo vi tenía dieciséis años. Crecimos juntos debido a la posición que ocupaba su padre en la organización, pero debido a la diferencia de edad nunca fuimos especialmente cercanos.
A decir verdad, nos llevábamos como perros y gatos, lo que no había cambiado mucho en estos últimos años. Lamentablemente terminó asistiendo a la misma universidad que mi hermano y ellos si terminaron siendo mejores amigos.
Gracias a eso tuve que