—Seño... Koroleva. —dijo Olivia corrigiendo rápidamente al ver la mirada que le lanzaba su esposo. —No quiero que piense que somos unos desagradecidos, pero...
—¿Pará qué nos ha llamado? —preguntó Daniel interrumpiendo a la mujer, quien simplemente asintió, mostrándose de acuerdo con él.
Una risa tintineante salió de mis labios, llamando la atención de los que me rodeaban, quienes quedaron viciados con el sonido. Justo lo que buscaba. Me aparte un mechón de cabello plateado del rostro y observ