Serena
Celos...
Abrazadores como el fuego y capaces de quemar todo a mi alrededor, cuan volcán en erupción.
Miro a la peli-teñida de estatura baja que se aferra a Ian, como si temiera que yo se lo arrebatara.
Ni que él fuera una cosa.
Paso la mirada de ella a Ian para confrontarlo. Ese es el gran amor que me pregonaba, uno que se desvaneció en tres meses. ¿Es que los hombres no soportan la soledad?
Maldito puto.
—Debo irme, no quiero que mi esposo se preocupe.
Lo sé, estoy siendo patética ahora