Serena
Por medio del ordenador en el escritorio de Bratt, observo la tienda de maquillaje que he dejado tirada. Un suspiro sale de mi boca cuando veo las fotografías que me tomó Ian; él es tan bueno en su trabajo que logra que hasta yo luzca genial. Sonrío al recordar lo divertido que fue posar para él y su coqueteo mientras tomaba las fotos.
—Debo retomar mi negocio —mascullo pensativa.
Sopesar la idea de continuar con mi proyecto personal, me provoca una emoción agradable y me llena de energí