Un mes después...
Ian
Ese beso...
Mierda, nunca antes me había sentido de esta manera con un simple beso. Es que ya entiendo la tontería de las mariposas en el estómago. Antes me era absurda esa frase, pero ahora es mi realidad; tengo en revoleteo en el estómago, cada vez que recuerdo el sabor de los labios de mi hermosa pelirroja.
Me gusta tanto esa mujer que actúo como un imbécil, de igual manera, me estoy yendo directo al matadero. Pero creo que vale la pena arriesgar mi corazón, con tal de