Serena
Con ojos cerrados, el corazón latiéndome a mil y la respiración sofocada, me rindo a las lamidas, succiones, mordidas y jalones suaves que Ian les hace a mis labios.
Este hombre sabe cómo besar...
Espera... ¡Me estoy besando con el bombón asesino!
Todo el goce anterior es reemplazado por el remordimiento, cuando dos personas importantes en mi vida se visualizan en mi mente.
Bratt y Taís.
Rememoro la declaración de amor de parte de Bratt y su mirada esperanzada; de igual manera, el brillo