Capítulo 36: Um-diosa

Bratt

Miro a Serena titubeante y puedo asegurar que ella ha notado mi nerviosismo, así que estoy jodido.

¿Qué le puedo responder? ¿Debería mentirle y hacerme el pendejo? O simplemente contestarle que, de hecho, sí me besó. Eso sería lo correcto y no tiene por qué salpicarme a mí porque fue ella quien hizo el movimiento, no yo; sin embargo, yo le correspondí y, ¡demonios!, ¡qué beso que estuvo rico!

Esto está mal, muy mal. Se supone que yo la superé y que ya no tengo sentimientos por ella, enton
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