Sería una hipócrita si digo que no me duele, porque sí, sus palabras son como dagas que se me clavan en el corazón y me hieren con crueldad. No solo es por el hecho de que Bratt me está diciendo que no siente nada más que un cariño de amistad hacia mi persona, sino también porque él estuvo interesado en mí, de la misma manera que estuve o aún estoy yo de él.
¡Me siento tan frustrada!
Pudimos ser una pareja, crecer juntos y hasta planear una futura familia; pero nuestra cobardía arruinó todo lo