Tania también pareció darse cuenta de lo que Silvina estaba pensando y bajó la voz para decir con picardía:
—Justamente por eso mi jefe me mandó aquí a mirar el espectáculo. Estoy ansiosa por ver qué clase de fuegos artificiales estallan cuando dos titanes del imperio empresarial se enfrentan cara a cara.
La sonrisa enigmática de Tania hizo que Silvina sintiera un mal presentimiento.
Tenía el presentimiento de que todo aquello no era tan simple como parecía.
Cuando el ascensor llegó, ambas cami