Silvina comprendió de inmediato: todo el escándalo de esa mañana no era más que una estrategia para presionar a su madre a renunciar al dinero de la familia Torres.
Aquello le provocó una tristeza aún más profunda.
Tal vez, incluso si ella y su madre no hubieran descubierto los engaños de su padre, él y su abuela habrían inventado cualquier excusa para pedirle el divorcio.
Lo más lamentable era que su madre, hasta el día anterior, todavía estaba pensando sinceramente en el bienestar de la famil