Leonel dijo de inmediato:
—No nos quedemos aquí charlando. ¿Vamos abajo a descansar un poco?
—Claro —respondió Benicio, mientras tomaba la mano de Amanda para bajar juntos.
Leonel le lanzó una mirada a Silvina, y ella rápidamente lo entendió, adelantándose para alcanzarlos. Intentando imitar el gesto cariñoso de la pareja, deslizó su mano en la de Leonel de forma natural.
Leonel, muy satisfecho con esa iniciativa, le estrechó los dedos y bajaron juntos con calma.
Ya en la sala de recepción, el