—Old Señora Martínez, ¿acaso no teme que mi regreso provoque la caída de la familia Martínez? —preguntó Silvina con frialdad.
—Je… Tu aura funesta ya ha sido disipada, ¿cómo podría poner en riesgo a la familia Martínez? —rió la anciana—. Cuando dije "en ti está la prosperidad y en ti también la ruina", me refería a tu destino. Ahora que tu sino ha cambiado, ¿qué queda por temer?
Silvina estaba a punto de replicar, pero Old Señora Martínez frunció el ceño y agitó la mano con desdén:
—Basta. Hoy