Capítulo 440: Las cosas perfectas duran poco...
-¿Luego que pasó?
-Bueno... No lo sé.
Igor sonrió de oreja a oreja.
-Fue ganándose mi atención con el paso del tiempo, cocinaba muy bien, así que empecé ir con más frecuencia a casa para probar su comida, a trabajar en mi oficina desde casa y eventualmente comenzamos a hablar más.
De manera natural y sin forzar nada fui enseñándole muchas cosas sobre el negocio, era muy inteligente.
Comenzó a ayudarme a administrar muchas cosas, había días en los que yo sólo volvía para recibir sus reportes