-¿Se lo dirás algún día?
-Es posible, pero creo que aún no es el momento.
-Tu historia es muy triste y puedo ver que aún la amas.
¿Si la amabas por qué te casaste con mi madre?
-En mi duelo yo iba de bar en bar, mi vida era un desastre, no podía estar cerca de mi hijo, el amor de mi vida había muerto.
Busqué consuelo en más de una mujer, una a la vez, pero fueron muchas, hasta que conocí a Irina, ella era hermosa y seductora, un alivio para mí alma en ese momento.
Había reglas en nuestra