Uniones.
La palabra cae sobre la habitación como un disparo.
Tu padre.
Durante varios segundos nadie se mueve, no porque no podamos, pero porque ninguno de nosotros sabe qué hacer con esa respuesta.
Miro la fotografía otra vez.
Mi madre sonríe. La madre de Alaric también. Herrera parece diez años más joven. Y detrás de la cámara... estaba mi padre.
El hombre que toda mi vida imaginé huyendo de nosotras, el hombre que ahora parece haber estado en el centro de todo.
Siento que el estómago se me revuelve.