Quédate.
Durante varios segundos nadie habla, la noticia sobre Selene queda suspendida entre nosotros.
Despertó, está viva, pero hay algo más. Algo que todavía no sabemos y por primera vez desde que llegamos a este lugar, el miedo no viene del pasado, viene del presente.
El padre de Selene guarda el teléfono, su expresión vuelve a ser la misma de antes.
Controlada, imposible de leer, pero ahora hay algo diferente: cansancio, como si por primera vez la máscara se hubiera agrietado.
—Váyanse.
La frase me