Lo que Somos.
Mi madre sale del hospital a las ocho y diecisiete.
No a las ocho exactas porque el médico llegó con tres minutos de retraso y mi madre lo miró con esa expresión de quien lleva dieciséis horas contando los minutos y no está dispuesta a contar diecisiete.
La tía Rosa ya tiene el auto en la entrada, ya tiene el bolso de mi madre, ya tiene una opinión sobre el café del hospital que nadie le pidió pero que dio de todas formas al médico de turno mientras firmaba los papeles.
Mi madre nos ve llegar a