El Primer Movimiento.
El silencio no desaparece, se instala entre nosotros con el mismo peso que las nubes oscuras sobre la carretera.
Durante unos segundos nadie hace el menor movimiento. Solo se escucha el viento deslizándose entre los árboles y el motor del automóvil enfriándose poco a poco después del frenazo de Herrera.
Aprieto el sobre dentro del bolsillo de mi abrigo, el borde del papel se clava contra la palma de mi mano. Debajo, casi escondida entre la tela, siento la pequeña tarjeta de memoria, es increíbl