El día de la noche de gala había llegado, no pensaba en ir, en lugar de estar preparándome estaba tirada en la cama en bata, con el pelo desalineado.
-Señora, la señorita Mia está aquí- llamó Rita a la puerta
No tenía ganas de ver a nadie en estos momentos, estaba demasiado exhausta como para hablar con alguien
- ¿Piensas ir así? – preguntó Mia irrumpiendo en mi habitación.
Como siempre tenía un porte elegante, aunque no tuviera puesto un vestido de gala, más bien traía consigo un esmoquin marr