Catherine.
Conduje a casa furiosa, furiosa conmigo misma porque seguía llorando como una estúpida ¿Cuánto estoy dispuesta a soportar? ¿en verdad lo amo o es solo apego? Jamás me lo pregunté, siempre estuve concentrada en tratar que me quisiera…soy una estúpida, me odio, me odio.
Me detuve frente a una gasolinera y golpeé mi cabeza contra el volante varias veces
“Deja de golpearte la cabeza, matarás las pocas neuronas que te quedan :D”
Leí el mensaje que llegó a mi móvil, el número en la pantall