Mía presiente que algo malo pasará. Baja la mirada hacia el suelo, dejando que Aleksander permanezca parado detrás de la puerta.
-No- responde luego de su silencio- no quiero hablar, estoy ocupada.
Sabía que, si se admitía hablar con Aleksander, seguramente terminarían.
-No es novedad que estés ocupada ¿No? – responde con una leve sonrisa forzosa.
Ella solo se queda pasmada en la puerta.
Aleksander mira hacia la dirección de la salida y se da la vuelta para marcharse.
Ella quiere detenerlo, si