Dante deslizó las manos con más suavidad por la cintura de Aurora, como si temiera romper algo delicado. El calor de su piel traspasaba la tela, y cada roce parecía encender una chispa que amenazaba con consumirlo. Quería perderse en ese contacto, en el sabor de sus labios, y por un instante, se permitió pensar que ella también lo deseaba.
Con una mezcla de necesidad y ternura, inclinó el rostro para volver a besarla, buscando prolongar aquel momento que lo mantenía anclado a algo más que el d