Mundo ficciónIniciar sesiónMaximiliano se ve muy atormentado, es como si él se culpara incluso por mi enfermedad, por eso, antes que él niegue, yo pego mi rostro a su brazo y como si fuera un gato me froto sobre él
— ¿Qué locura estás haciendo?— Dándote cariño para que me dejes subirme en el asiento a tu lado. — digo intentando ronronear y eso hace que Maximiliano sonría levemente.— No puede ser, debes descansar y&he






