Mundo ficciónIniciar sesiónTal parece que no soy la única que está pasando por un momento difícil y como su esposa, lo menos que puedo hacer es aliviar sus cargas en casa. Por lo que, tomo su mano y la acaricio levemente, para no entretenerlo cuando está conduciendo.
— No necesitas preocuparte por la limpieza de tu padre y todo lo que necesite. Solo asegúrate que el doctor coloque las instrucciones claras y yo me haré cargo del resto, tú solo ve a trabajar. Tu padre y yo estaremos bien. — Pajarita, no me casé






