Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi padre abre los ojos por lo que acabo de decirle, pero parece que no lo cree posible porque me sonríe negando.
— Tú no te atreverías a hacerme daño.— Te lo acabo de hacer, padre.— Pero matarme por una mujer sería demasiado. — dice mi padre molesto y yo soy quien sonríe ahora.— No es cualquier mujer, es mi mujer, padre. Así que te lo estoy diciendo seriamente, si tú intentas hacerle d






