Axael deja de preocuparse tontamente por lo que va a utilizar durante el tratamiento, también deja en el olvido todas esas frases llenas de inseguridades y miedo, ya que constantemente niega y sonríe recordando como estamos vestidos.
Por eso, cuando vamos a la habitación de tratamiento, aunque ella se muestra nerviosa sonríe al ver a los chicos apoyándola.
— Jamás me esperé algo así. Esto no es muy mafioso de su parte. — dice Axael.
— No es mafioso pero si es uno muy amoroso. Recuerda que para