Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl día ya es una mierda, ni siquiera puedo digerir bien mi propio veneno porque hay muchas cosas que analizar y viene este maldito hombre a molestarme con su presencia cuando lo necesité hace varios minutos y mi mujer lo necesitó toda su vida.
— ¡Maximiliano, detente! ¡No puedes lidiar todo con golpes!— Lo dice el hombre que acaba de golpearme para que reaccione. — digo con frialdad y a mi padre le importa poco ello.— E






