Mundo ficciónIniciar sesiónMiro sonriente a mi esposo, porque solo está usando ropa interior y por su rostro, se nota que apenas se ha despertado. Así que, debo recurrir a la persuasión para no estar en problemas.
— Te ves tan bien, amor. — digo guiñándole un ojo.— Estoy hablando en serio, Axael.— Yo también, cariño. — digo colocando mi mano en su pecho.— ¿Qué te sucede? Has sacado todo mi semen, &i






