87. Despertar Juntos
El interior de la cabaña era exactamente lo que esperaba: rústico pero acogedor, con muebles de madera gastada y una chimenea de piedra que dominaba la sala principal. Sin embargo, el desorden era evidente por todas partes. Botellas vacías de whisky yacían desperdigadas por el suelo como soldados caídos, platos sucios se acumulaban en el pequeño fregadero, y ropa arrugada colgaba de las sillas como banderas de rendición.
Max se quedó parado en el centro de la habitación, observándome mientras ev