Camila llegó a las diez de la mañana.
No a las seis. Había pedido llegar antes, en un mensaje breve a Diego la noche anterior. Sin explicación. Diego respondió con la dirección y el código del portal.
Ella sabía por qué necesitaba llegar antes.
Necesitaba ver el piso sin los niños dentro. Necesitaba que el espacio fuera primero un espacio y no una escena. Necesitaba poder recorrerlo con los ojos sin que nadie la mirara hacerlo.
Diego abrió la puerta.
Traje de trabajo a medio poner: la chaqueta