Mundo ficciónIniciar sesiónDiego llega al estudio de Camila a las ocho de la mañana.
Con dos cafés.
No llamó antes de venir. Le mandó un mensaje a las siete y media: ¿Puedo ir al estudio antes de la obra? Camila respondió con una dirección de Madrid que Diego ya sabía pero que nunca había visitado en este horario, en este contexto, sin la excusa de los niños ni de la empresa.
Cuando Camila abre la puerta, Diego tiene un







