Me quedo en la plaza durante veinte minutos.
No sé el nombre de la plaza. Tiene una fuente en el centro que no funciona, con el pilón lleno de agua estancada y hojas del invierno pasado que nadie recogió. Tres bancos. Un árbol grande con la sombra suficiente. La arquitectura del entorno es del novecientos: edificios de cuatro plantas con las fachadas de ladrillo que en Madrid indican que el barrio existía antes de que la especulación llegara.
No conozco este barrio.
Caminé sin dirección tres ma