POV: Camila
El mercado de Lavapiés huele a especias y a madera húmeda y al café que alguien está haciendo en el puesto del fondo izquierdo.
Son las diez y media de la mañana de un domingo de octubre.
Llego a la entrada del mercado con las manos en los bolsillos de la chaqueta y el pelo recogido en el moño que llevo cuando no hay clientes que ver. El aire libre de Lavapiés tiene esa textura que tiene el barrio los domingos por la mañana: más honesto que el resto de la semana, más suyo.
Veo a Dieg