CAPÍTULO 117: RENUNCIO
Edward se queda momentáneamente sin palabras. La sorpresa en su rostro es evidente; no se lo puede creer.
—¿De verdad? —pregunta, con una mezcla de incredulidad y esperanza en la voz.
—Sí, la realidad es que también me sentí atraída por ti —respondo, y aunque no es una mentira completa, algo en mi interior se retuerce al decirlo—. Creo que podríamos intentar algo y estar juntos para Jake.
Su rostro se ilumina con una sonrisa genuina, y puedo ver el alivio y la alegría en