8.
Diez meses después…
Es un día perfecto, soleado y con una brisa suave, de esos que parecen sacados de un sueño. Estoy de la mano de Ricardo, sintiendo la calidez de su palma que me recuerda cuánto hemos crecido como pareja, como familia. A nuestro lado caminan nuestros dos hijos, Irina, que ya tiene un año y cuatro meses, balanceándose entre nosotros mientras sostiene mi dedo con sus manitas pequeñas, y Jake, que ha cumplido siete años hace apenas unas semanas y va saltando emocionado, ansioso