-Perdóname ¿Si? - le sonreí de forma fingida a mi ex esposo a través del espejo. Él me observó sin poder mantener la mirada en mis ojos, se veía nervioso, la mano que sostenía el arma temblaba, un movimiento en falso y pum, adiós vida para siempre.
-Hiciste que matara a esa pobre mujer- exclamó asustado cayendo en la cuenta de lo que había hecho.
Nunca lo había visto así, podía ser violento y un borracho, pero estaba segura de que él nunca había tenido las agallas para matar a alguien a sangr