Nicolás manejó a alta velocidad tragándose toda la bronca que tenía contra los policías, eso sería tema de otro momento, no iban a salir librados de eso. La gente tenía que comenzar a tenerle respeto a su mujer al igual que lo tenían con él. Y era algo de lo que se iba a encargar. Nadie más le faltaría el respeto a Carla Hamilton.
El joven mafioso manejó hasta el colegio y frenó de forma imprudente en la puerta casi subiéndose a la vereda, Nicolás agradeció que en ese momento no hubiese niños