-¿Por qué piensas eso?-
-Yo… bueno, yo…- Comencé a balbucear nerviosa.
Ya la cagué. ¿Cómo salgo de esta?
-Lo que ella quiso decir…- Intentó ayudarme mi esposo
-Déjala explicarse a ella- Advirtió la mujer haciendo callar a Nicolás, lo cual me intimidó aún más.
- ¿Crees que soy una bailarina ordinaria? ¿Piensas que soy una oportunista? ¿Una zorra?
-¡No! Janice… yo, soy una idiota… No fue mi intención…- Bajé la cabeza, suplicando perdón.
La mujer comenzó a reírse de forma tan estruendosa que