-¡Carla!- Escuché gritar detrás de mí y aceleré el paso sin voltearme.
Los autos detrás de Nicolás comenzaron a tocarle bocina sin parar, el semáforo se había puesto en verde.
-¡Quita el maldito auto!- Gritó un conductor.
-¡Muévete idiota!- Dijo otro. Pero Nicolás no los escuchaba.
-¡Carla!- Lo escuchaba más lejos y con más enfado- ¡A donde piensas ir así vestida!.
Comencé a trotar lo mejor que pude con el vestido ajustado y doblé en la esquina, no me sorprendería que dejara el automóvil e