Carla saludó a su niño que estaba en la punta del tobogán a punto de lanzarse.
-¡Mira mami como caigo!- gritó
-¡Te veo hijo!
El niño se deslizó y ella aplaudió efusivamente, luego el niño corrió para subirse nuevamente, amaba los momentos simples como estos, eran los que llevaría por siempre con ella.
-Parece que nuestros niños son amigos- habló una voz femenina que se sentó al lado suyo en el banco del parque. Carla primero miró a su pequeño que ahora jugaba con otro niño de su edad y luego mi