Carla esperó paciente a que los niños se fueran a dormir una siesta para poder conversar con su esposo de lo que sea que esté ocurriendo.
-¿Qué sucede amor?- preguntó preocupada la joven, sentándose en el sillón delante del de su esposo. Que estaba tomando un vaso de Whyski con la mirada a lo lejos, pensativo y solitario. Parecía el Nico de antes, el distante y cruel.
-Pensé que en este cambio en nuestras vidas iba a ser para bien- respondió sin mirarla.
-¡Y lo es! ¡Fue la mejor decisión que pu