-Señorita, necesito que me acompañe afuera por favor- dijo suavemente una enfermera a Carla, que no quería alejarse de su esposo.
-No- Exclamó con el rostro hundido en el pecho de Nicolás, no quería aceptarlo, no era capaz, de un momento a otro toda su vida había cambiado ¿Como iba a hacer para seguir adelante?
Comenzaron a quitarle los cables al difunto, ya había terminado todo ahí.
Cuando la máquina, que todavía no había sido desconectada del cuerpo, hizo un “Pip” mostrando que la línea rect