Capítulo 10 - No te voy a perseguir. ¿Y si quiero que lo hagas?
No dormí en toda la noche, porque finalmente pude abrir los ojos, si una parte de mí todavía creía que había algo humano en Nicolás Hamilton, esa pizca de esperanza ya no existía más. Me dejó bien en claro mi lugar en esta relación, solo soy una esposa trofeo, un objeto para mostrar en público y nada más, sin voz ni voto. Debo agradecer que no me haya obligado hasta ahora a dormir en la misma cama con él, pero no puedo seguir arriesgándome a que eso no pase, luego de lo que sucedió anoche sient