-Vuelvo en unos minutos. - Exclamó casi entusiasmado.
Apenas dije en voz alta que aceptaba ir a la fiesta, antes de desaparecer de su vida por siempre, mi esposo salió velozmente por la puerta, quizás apresurado de resolver algo antes de que me arrepienta de mi decisión o quizás confiado de que no sería capaz de cambiar de opinión, su ego era muy grande.
Me quedé ahí, parada mirando a la nada, tratando de entender si esto era una buena idea. No tuve respuesta.
-Quizás si huyo ahora, no demor