En el aeropuerto, desde la salida exclusiva de personas importantes, sale Lily, hija de la mujer poderosa, una joven hermosa y cautivadora por donde la mires. Alta 1.70, de piernas largas, cabello rubio casi dorado hasta la cintura, el cuerpo de una supermodelo. Pero su belleza natural, o eso siempre dice ella, es opacada por su actitud de superioridad, típica actitud de una hija del poder.
-¡Puedes apurarte con mis valijas!- Gritó al hombre detrás suyo, que de manera casi imposible arrastraba