Omar Del Valle.
Me hartaba de todos los invitados; por suerte, se marcharon después del escándalo. También los padres de Elena se fueron molestos, pero ella insistió en quedarse. En este momento, estoy en mi habitación y no deja de gritarme.
—¿Cómo pudiste humillarme de este modo? ¿Y con ella? ¿Cómo pudiste hacerlo, Omar? —sus palabras son un torbellino de indignación.
—No exageres, se me parte la cabeza. No es nada que tú no hagas —respondo, tratando de calmarme, aunque la irritación com