Estaba tranquilamente con mi abultado vientre, sosteniendo a mi bebé entre mis brazos mientras jugábamos en el jardín, cuando de repente escuché varios disparos. Mi corazón se aceleró, y supe al instante que algo terrible estaba ocurriendo. Observé cómo varios hombres llegaban junto con Alessandro, todos armados. Sin pensarlo, coloqué a la bebé en una silla cercana y me dirigí hacia las escaleras. Allí, lo vi: Alex estaba apuntando con un arma a Matt, y sin darle tiempo a reaccionar, le disparó