Finalmente nos habíamos instalado en la ciudad. El aire fresco y el bullicio de una nueva vida nos rodeaban mientras observaba a Alex desde la ventana. Se encontraba en plena búsqueda de edificios, concentrado en darle vida a su nueva compañía, creando algo desde cero, como siempre había soñado.
Con nuestra pequeña bebé en mis brazos, una niña rubia como yo, pero con los ojos azules tan característicos de su padre, me sentía plena. Tanto ella como Omar habían heredado su físico, esas faccio